domingo, 22 de febrero de 2015

La Feria abejareña abre sus puertas con un rotundo éxito de visitantes y transacciones

«El reto de Abejar nos lo ponen las limitaciones que tenemos de recursos, de instalaciones físicas. Pero creo que Soria y la trufa no tienen límites. Tenemos que empezar a trabajar de manera ambiciosa y los resultados -yo soy muy optimista- van a ser espectaculares», apuntó el regidor municipal. Los hechos dan poco a poco razón a este positivismo. «Se están viendo resultados. La semana pasada hubo ya grupos de turistas canadienses, estadounidenses, alemanes en Soria haciendo turismo relacionado con el mundo de la trufa, tomando tapas, yendo a comer a restaurantes, realizando visitas... Eso es una cosa que no se había dado hasta ahora y parece ser que va a continuar». Dentro de las labores de difusión y apoyo, «el lunes tenemos esa reunión con la Dirección General de Turismo. Con los brazos abiertos, vamos a poner cada uno nuestras ideas y si la Junta de Castilla y León nos ampara y nos impulsa seguro que vamos a poder conseguir retos mayores como puede ser el hermanamiento con Alba y convertirnos en un referente en el mundo de la trufa negra. Las consecuencias de colocarnos así en el mapa tienen que ser muy buenas» para la comercialización. También quedó patente que la Feria de la Trufa de Abejar ya no es sólo una cita técnica y sectorial, sino que llega a los hogares. Romero señaló que ese era «uno de los objetivos que siempre nos marcamos al inicio de la Feria, por el año 2003, y se está consiguiendo. Por eso ahora mismo vemos familias. Antes podía venir el que más o menos tenía intereses pero ahora hay mucho acercamiento al mundo de la trufa».